A 10 años del modelo de diálogo con autoridades de Coahuila, éste se agotó; es necesario renovarlo

Palabras de bienvenida de la compañera Diana Iris García, integrante de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México (FUUNDEC-M) al inicio del Observatorio Internacional de Derechos Humanos titulado «A diez años del modelo de diálogo e interlocución en Coahuila», organizado por la Academia Interamericana de Derechos Humanos el 1 y 2 de septiembre del 2022 en Saltillo, Coahuila.

Fotografía tomada del Facebook de la Academia Interamericana de Derechos Humanos

Desde Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México, saludamos al señor gobernador y a los y las invitadas que nos acompañan, pero sobre todo a las familias, mi familia que estamos presentes y a la Academia Interamericana de Derechos Humanos por la organización de este observatorio.

El Modelo de Diálogo cumple 10 años de haberse implementado; fue sin lugar a duda una muy buena idea de las administraciones anteriores en colaboración con las familias de FUUNDEC y los organismos internacionales para tener un diálogo más efectivo y para posicionar nuestras demandas y propuestas como familias; sin duda el Grupo Autónomo de Trabajo (GAT) ha sido fundamental para facilitar el diálogo.

Sin embargo, aún no logramos lo que queremos que es encontrar a nuestros seres queridos desaparecidos y regresarles a casa y eso se ve aún difícil pues, aunque hemos construido muchas instituciones, leyes y políticas, éstas no se han puesto a disposición de la vida, de nuestros familiares y de nosotras como buscadoras.

La voluntad política que dicen tener no se ve reflejada en el presupuesto ni en el combate a la corrupción ni a la impunidad. Los funcionarios que han incurrido en faltas al debido proceso han sido premiados con cargos en el poder judicial, otros ni siquiera tienen investigaciones abiertas ni han sido removidos de sus cargos, no hay un banco estatal de ADN y tampoco hay un banco nacional. ¿Cuánto tiempo más debemos esperar? Claro que estamos abiertas al diálogo, pero dialogar requiere confianza entre los actores y estar dispuestos a ver las opciones para hacerlo distinto y ustedes no nos han dado señales de confianza.

El modelo de diálogo e interlocución ya se agotó. La administración pública estatal tiene como obligación diseñar, monitorear y evaluar la implementación de las leyes, políticas y estándares y a su vez debe prevenir, garantizar y promover que los derechos humanos no se sigan violando y esto no está pasando, la búsqueda, la investigación y la verdad de lo que ocurrió en Coahuila y en México y donde están nuestras familias es la deuda más grande con nosotras. Los órganos nacionales e internacionales que deben vigilar que el Estado haga su trabajo no le exigen y ya no sabemos a dónde más pedir ayuda.

Pero no perdemos la esperanza. las familias hemos sido luz en la obscuridad y hemos colaborado hasta donde nos ha sido humanamente posible para hacer propuestas, para investigar, para acompañar en las exhumaciones, para hacer incidencia y lo vamos a seguir haciendo pero le pedimos al representante de la Administración Pública Estatal no más simulación y pedimos a la Academia Interamericana, a los organismos nacionales e internacionales y a las diversas instituciones que nos han apoyado a diseñar participativamente el nuevo modelo de diálogo que nos permita acelerar la búsqueda y la investigación que pasa por sancionar a los funcionarios públicos que han permitido que esto ocurriera y siga ocurriendo y dejar de alimentar las redes de corrupción e impunidad que nos gobiernan y alimentar las redes de la vida, de la paz y la armonía en nuestro Estado.

Desde las familias vemos que en esta administración se ha avanzado muy poco en cuanto a fortalecer las instituciones para la búsqueda y la investigación, la fiscalía no es autónoma; como desde el 2010 no tienen líneas de investigación de nuestros casos, ni sentenciados, ni a nuestros familiares, ningún gobernador, ni fiscal ha sido investigado ni procesado por lo ocurrido en nuestro Estado, por los crímenes de lesa humanidad.

Con la fuerza de las familias seguimos a pesar de nuestras diferencias, iniciamos un colectivo en el 2009 y ahora somos 8 en el 2022.

Reconocemos los avances en la mesa legislativa, desafortunadamente en los temas de Búsqueda e Investigación no vemos avances que se traduzcan en que encuentren a nuestros familiares.

El modelo se agotó y debemos hacer un alto para evaluar y contribuir al cambio en su funcionalidad. Es obligación de la administración pública diseñar los mecanismos de seguimiento, monitoreo y evaluación de las políticas públicas y la implementación del marco legal.

El modelo de Coahuila ha funcionado porque estamos nosotras y nuestros asesores sosteniéndolo sin el más mínimo reconocimiento a nuestro esfuerzo y aporte técnico y político.

No basta con la palabra o la voluntad política expresada, sino que se necesita una verdadera política de estado que trascienda las formas tradicionales de hacer política en este país.

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